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Ejercicios eficaces para la zona media de la espalda y los dorsales

Los dorsales y la zona media de la espalda te ayudan a tirar, mantener la postura y controlar los omóplatos. Una rutina equilibrada combina remos y movimientos de tracción vertical con una técnica controlada y deliberada.

Conoce qué músculos estás entrenando

Los dorsales son los músculos anchos que recorren ambos lados de la espalda. La zona media de la espalda incluye varios músculos alrededor de los omóplatos, por lo que ningún ejercicio trabaja todo por igual.

Los remos suelen centrarse más en llevar los omóplatos hacia atrás, mientras que los jalones y las dominadas entrenan un patrón de tracción vertical. El agarre, la trayectoria de los codos y la posición del cuerpo pueden cambiar dónde notas el esfuerzo, pero no aíslan por completo una sola zona.

Haz remos para la zona media de la espalda

El remo sentado en polea, el remo con mancuernas con el pecho apoyado y el remo con banda elástica son buenas opciones. Empieza con los brazos extendidos, mantén el torso controlado y lleva los codos hacia atrás sin subir los hombros hacia las orejas.

Para implicar más los dorsales, mantén los codos más cerca de los costados y tira hacia la parte inferior de las costillas. Una trayectoria de los codos ligeramente más abierta suele implicar más los músculos que rodean los omóplatos, siempre que puedas mantener una posición cómoda y estable.

Añade ejercicios de tracción vertical

Los jalones al pecho y las dominadas asistidas entrenan los dorsales desde una dirección diferente a la de los remos. Empieza dejando que los omóplatos se muevan de forma natural y después lleva los codos hacia abajo, en lugar de intentar arrastrar la barra con las manos.

Elige un agarre que te permita moverte con fluidez sin forzar las muñecas ni los hombros en una posición incómoda. Detén la fase descendente cuando ya no puedas mantener el pecho y el torso controlados, en lugar de inclinarte demasiado hacia atrás para completar el movimiento.

Planifica y registra tu rutina

Incluye en tu programa un movimiento de remo y otro de tracción vertical, y después elige una resistencia que te permita mantener una técnica estable. El número adecuado de series y repeticiones depende de tu experiencia, tu recuperación y el conjunto de tu plan de entrenamiento, así que anota lo que haces y ajústalo poco a poco.

Tu registro de alimentación puede ayudarte a detectar si tu ingesta habitual favorece el entrenamiento y la recuperación, pero las estimaciones de calorías quemadas con el ejercicio son solo orientativas. El gasto energético varía según el tamaño corporal, el esfuerzo, el ejercicio elegido y la duración de la sesión, así que no consideres la estimación de una máquina o un dispositivo wearable como una cantidad exacta que debas volver a ingerir.

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