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El BHA y el BHT mantienen frescos los alimentos, pero ¿son seguros?

El BHA y el BHT son antioxidantes que ayudan a ralentizar los cambios que se producen cuando las grasas entran en contacto con el oxígeno. Su seguridad depende de la cantidad consumida, por lo que las autoridades alimentarias regulan sus usos y cantidades permitidos.

Qué hacen el BHA y el BHT

El BHA y el BHT son conservantes que se utilizan principalmente en alimentos que contienen grasas y aceites. Ralentizan la oxidación, un proceso natural que, con el tiempo, puede alterar el sabor, el olor y el color de un alimento.

En este contexto, un antioxidante protege el alimento, pero no aporta un beneficio nutricional concreto. Estos ingredientes pueden ayudar a que un producto se mantenga en condiciones aceptables durante más tiempo, pero no mejoran su valor nutricional ni sustituyen una conservación adecuada.

Por qué la seguridad puede resultar confusa

En los debates sobre seguridad, a menudo se confunde el efecto de una gran cantidad experimental con el de la cantidad que una persona podría ingerir a través de alimentos habituales. Son cuestiones distintas, y los hallazgos deben analizarse teniendo en cuenta la dosis, el tipo de evidencia y cómo se compara la exposición con el uso permitido.

Las autoridades alimentarias revisan la evidencia disponible y establecen las condiciones que determinan dónde pueden utilizarse el BHA y el BHT y en qué cantidades. Las evaluaciones pueden actualizarse cuando se dispone de evidencia más sólida o de mejor información sobre la ingesta habitual.

Qué puede decirte tu registro de comidas

Un diario de calorías o de comidas no suele indicar la cantidad exacta de BHA o BHT que has consumido. Las listas de ingredientes pueden mostrar si están presentes, aunque la cantidad suele depender del producto y del tamaño de la ración.

Si quieres controlar su consumo, anota los alimentos envasados que incluyan BHA, BHT o sus nombres completos: butilhidroxianisol y butilhidroxitolueno. Revisar varios días resulta más útil que considerar un solo producto como una imagen completa de tu ingesta habitual.

Una forma práctica de actuar

No es necesario clasificar como bueno o malo cada alimento que contenga estos conservantes. Ten en cuenta con qué frecuencia aparece en tu alimentación habitual, qué más aporta el alimento y si existe una opción similar que utilice un método de conservación diferente.

Puedes reducir la dependencia de un único aditivo variando los alimentos y las marcas que registras e incluyendo más alimentos con listas de ingredientes cortas cuando te convenga. Céntrate en el conjunto de tu alimentación, porque un aditivo es solo una pequeña parte de lo que aporta un alimento.

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