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Cómo elegir la mejor bebida deportiva para tu entrenamiento

Una bebida deportiva puede aportar líquido, hidratos de carbono y electrolitos, pero no todos los entrenamientos requieren los tres. Tu registro de comidas y tus notas de entrenamiento pueden ayudarte a decidir qué opción encaja mejor en cada sesión.

Empieza por definir qué necesitas de la bebida

No existe una única bebida deportiva que sea la mejor para todas las actividades. La elección adecuada depende de la duración y la intensidad de la sesión, las condiciones, cuánto sudas y si has comido recientemente.

Para un entrenamiento corto o suave, puede que el agua sea todo lo que necesitas. Una bebida deportiva resulta más útil cuando el entrenamiento es más largo o intenso, especialmente si necesitas líquido, hidratos de carbono y electrolitos a la vez.

Comprueba qué aporta según la etiqueta

Los hidratos de carbono proporcionan energía durante el ejercicio y suelen aparecer en la etiqueta como azúcares o hidratos de carbono totales. Si ya haces un seguimiento de tu ingesta, regístralos como harías con cualquier otra fuente de hidratos de carbono.

Los electrolitos, como el sodio, ayudan a reponer parte de lo que se pierde con el sudor. La cantidad adecuada para ti depende de cuánto sudes, del tiempo que haga y del resto de tu dieta, por lo que una cifra más alta no siempre es mejor.

Adapta la bebida a la sesión

Antes de entrenar, elige algo que te siente bien y no te deje una sensación excesiva de saciedad. Durante una sesión exigente, una bebida puede ser una forma práctica de ingerir líquido e hidratos de carbono sin tener que parar para comer.

Después de entrenar, ten en cuenta qué piensas comer a continuación. Si una comida o un tentempié ya cubren tus necesidades de recuperación, puede que la bebida solo tenga que contribuir a la rehidratación en lugar de aportar más energía.

Usa tus notas de seguimiento para comparar opciones

Registra la bebida junto con el entrenamiento y anota después la sed, la comodidad, la energía y lo fácil que te resultó beberla. Comparar sesiones similares puede mostrarte si un determinado nivel de hidratos de carbono, intensidad de sabor o contenido de electrolitos te funciona mejor.

El sabor importa porque una bebida solo es útil si te resulta agradable beberla, pero una opción más dulce o concentrada no siempre es la más adecuada. Elige según el objetivo de la sesión y haz ajustes basándote en tus propios registros, no en las afirmaciones de la parte frontal de la etiqueta.

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