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Cómo elegir la mejor bebida para después de entrenar

La mejor bebida para después de entrenar depende de la intensidad, de cuánto hayas sudado y de cuándo tengas previsto comer. Tu registro de alimentación puede ayudarte a elegir sin dar por hecho que cada sesión requiere una bebida de recuperación específica.

Empieza por lo que has perdido durante el entrenamiento

Después de una sesión corta o suave, puede que solo necesites agua, sobre todo si vas a tomar pronto una comida equilibrada. Las sesiones más largas, intensas o realizadas con más calor pueden hacer que necesites más líquido, hidratos de carbono y sal.

Utiliza la sed, el sudor, la duración de la sesión y la intensidad del entrenamiento como indicadores prácticos, en lugar de aplicar una misma regla a todos los entrenamientos. La cantidad adecuada depende de la persona, de las condiciones y de lo que haya comido y bebido ese día.

Adapta la bebida a tu próxima comida

Si vas a comer pronto, la bebida puede centrarse principalmente en reponer líquidos, ya que la comida puede aportar proteínas e hidratos de carbono. Registra la bebida junto con la comida para tener una visión completa de la recuperación, en lugar de valorar cada elemento por separado.

Cuando falten varias horas para la próxima comida, puede resultar práctico tomar una bebida que contenga proteínas e hidratos de carbono. La leche, una bebida vegetal enriquecida adecuada o un batido casero pueden cumplir esa función, según tus preferencias y tu alimentación habitual.

Identifica cuándo son adecuadas las bebidas deportivas

Una bebida deportiva combina líquido con hidratos de carbono y sales, lo que puede resultar útil después de hacer ejercicio intenso o de sudar mucho. No es automáticamente la mejor opción tras una actividad suave o una visita breve al gimnasio.

Comprueba la etiqueta y registra la cantidad total que hayas bebido, ya que el tamaño de la botella y el de la ración pueden ser distintos. Compara su contenido de hidratos de carbono y su aporte energético con el resto de tu día, como harías con cualquier otro alimento o bebida que registres.

Crea una rutina sencilla para decidir

Primero, pregúntate si necesitas principalmente líquido o si también necesitas energía antes de tu próxima comida. Después, ten en cuenta cuánto has sudado, cuánto falta para que comas y si la bebida encaja con tus objetivos diarios de proteínas e hidratos de carbono.

Una buena bebida para después de entrenar debe ser fácil de tolerar, lo bastante agradable como para tomarla con regularidad y adecuada para la sesión. Revisar tus notas de entrenamiento junto con tu diario de alimentación puede ayudarte a identificar qué opciones te permiten sentirte bien hidratado y preparado para el resto del día.

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