Pollo a la parmesana

Este pollo a la parmesana se prepara en una sartén con espinacas, tomates cherry y una salsa cremosa de parmesano. Es una cena práctica para entre semana, lista en unos 30 minutos y fácil de acompañar con pasta, arroz o patatas.
Ingredientes
- 500 gpechuga de pollo
- 2cebollas rojas
- 400 gtomates cherry u otros tomates pequeños
- 300 gespinacas frescas
- 250 gnata para cocinar (15 % de materia grasa)
- al gustosal y pimienta
- 50 gparmesano rallado
- 1-2 cucharadasaceite de oliva
- 50 mlcaldo de pollo preparado con concentrado
Preparación
- 1
Dorar el pollo
Seca el pollo con papel de cocina y córtalo en porciones cómodas. Sazónalo con sal y pimienta. Calienta el aceite en una sartén y dora el pollo por todos sus lados; retíralo y resérvalo en un plato.
- 2
Preparar las verduras
Pela las cebollas y córtalas en aros. Lava los tomates, quítales cualquier parte no deseada y pártelos por la mitad o en gajos. Lava las espinacas y déjalas escurrir brevemente.
- 3
Hacer la salsa
Pocha las cebollas en la sartén, aprovechando los jugos del pollo, hasta que estén transparentes. Añade los tomates y saltéalos un momento; incorpora las espinacas y deja que se reduzcan, hasta que se evapore el agua que suelten. Vierte la nata y el caldo, lleva a ebullición y sazona con sal y pimienta. Incorpora el parmesano rallado.
- 4
Terminar la cocción
Devuelve el pollo a la sartén junto con los jugos que haya soltado en el plato. Cocina a fuego bajo durante 5 minutos, hasta que termine de hacerse. Prueba la salsa, ajusta la sazón y sirve.
¿Qué es el pollo a la parmesana?
El nombre suele asociarse con el pollo empanado, cubierto de tomate y queso, popular en la cocina italoamericana y emparentado con preparaciones italianas como la parmigiana. Esta versión es distinta: se cocina en sartén con verduras y una salsa de nata y parmesano.
El pollo dorado aporta sabor a la base de la salsa, mientras que las espinacas y los tomates hacen que el plato resulte jugoso. El parmesano da un toque salado y sabroso sin necesidad de empanar la carne.
Nutrición y macros por ración
La etiqueta muestra una ración tal como está escrita: 371 calorías, 29g de proteína, 11g de hidratos y 24g de grasa.
| Ración | Ajuste | kcal | Proteínas | Hidratos | Grasas |
|---|---|---|---|---|---|
| Ligera | Menos nata y parmesano | 260 kcal | 20g | 8g | 17g |
| Esta ración | Tal cual | 371 kcal | 29g | 11g | 24g |
| Generosa | Más pollo o pasta | 557 kcal | 44g | 17g | 36g |
Los hidratos proceden sobre todo de la cebolla, los tomates y las espinacas; la grasa viene principalmente de la nata, el aceite y el parmesano. El pollo aporta buena parte de la proteína. Para equilibrar el plato, acompáñalo con una ración de verduras o ensalada y ajusta la cantidad de pasta, arroz o patata a tu apetito.
El dorado inicial importa
Pollo: sécalo bien antes de ponerlo en la sartén para que se dore en lugar de soltar humedad enseguida. Retíralo tras dorarlo por todos los lados; acabará de cocinarse dentro de la salsa.
Jugos: no limpies la sartén después de dorar el pollo. Los restos y el jugo que queda en el plato se incorporan a la salsa y ayudan a darle más sabor.
Prepara las verduras por separado
Cebolla: cocínala hasta que quede transparente, sin dejar que se tueste demasiado. Así aporta dulzor suave y se integra bien con la nata.
Espinacas: añádelas después de los tomates y deja que pierdan volumen. Conviene que se evapore el agua que sueltan antes de agregar la nata, para que la salsa no quede aguada.
Cómo conseguir una salsa cremosa
Nata y caldo: al añadirlos, lleva la mezcla a ebullición y luego incorpora el parmesano. Remueve para que el queso se distribuya por la salsa.
Fuego suave: una vez que vuelva el pollo a la sartén, mantén la cocción baja durante los 5 minutos indicados. Una ebullición fuerte puede reducir demasiado la salsa mientras termina de hacerse la carne.
Comprueba el punto del pollo
El tiempo final depende del tamaño de las porciones y de cuánto se hayan cocinado al dorarlas. Corta la pieza más gruesa para comprobar que el centro ya no está rosado antes de servir.
Prueba la salsa al final, porque el parmesano y el caldo ya aportan sal. Ajusta la sal y la pimienta solo si hace falta.
Con qué acompañarlo
Pasta o arroz: ambos recogen bien la salsa cremosa y convierten el plato en una comida más completa. Sirve el pollo y las verduras encima o al lado.
Patatas cocidas: son una alternativa sencilla que combina con la salsa sin competir con el parmesano. También puedes servir una ensalada verde si prefieres un acompañamiento fresco.
Notas y consejos
- Corta el pollo en porciones de tamaño parecido para que se cocinen de forma más uniforme.
- Deja que las espinacas pierdan el exceso de agua antes de añadir la nata.
- Remueve el parmesano al incorporarlo para evitar que se apelmace.
- Reserva los jugos del pollo en el plato y añádelos de nuevo a la sartén.
- Prueba la salsa antes de añadir más sal, especialmente si el caldo es salado.
Variaciones
- Con champiñones: saltéalos después de la cebolla y antes de añadir los tomates.
- Con hierbas: añade albahaca o perejil picado al servir.
- Con más tomate: incorpora una pequeña cantidad de tomate triturado para una salsa más tomatera.
- Con queso extra: espolvorea más parmesano al servir, teniendo en cuenta que intensificará el sabor salado.
- Con guindilla: añade una pizca al pochar la cebolla para dar un toque picante.
Errores comunes
- Pollo húmedo: sécalo antes de dorarlo para que la superficie se tueste mejor.
- Sartén abarrotada: dora el pollo en tandas si las piezas no caben con espacio.
- Espinacas con demasiada agua: deja que el líquido se evapore antes de verter la nata.
- Fuego alto al final: cocina el pollo a fuego bajo durante los 5 minutos para evitar que la salsa se reduzca en exceso.
- Salar sin probar: comprueba primero el punto de la salsa, ya que el parmesano y el caldo pueden aportar bastante sal.
Cómo conservarla
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el frigorífico y consúmelas en un plazo de hasta 3 días. Recalienta el pollo y la salsa a fuego bajo en una sartén; si la salsa se ha espesado, remueve con un poco de agua o caldo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, descongélalas y escúrrelas bien antes de incorporarlas. Así reduces el agua que podría aligerar demasiado la salsa.
¿Qué nata conviene usar?
La receta indica nata para cocinar con un 15 % de materia grasa. Si usas otra, la salsa puede quedar más o menos ligera.
¿Cómo sé que el pollo está hecho?
Comprueba el centro de la porción más gruesa: debe estar completamente cocinado y sin zonas rosadas. Si hace falta, prolonga un poco la cocción a fuego bajo.
¿Se puede preparar con antelación?
Puedes lavar y cortar las verduras con antelación. Para obtener la mejor textura, cocina el pollo y la salsa justo antes de servir.
¿Con qué puedo sustituir el caldo de pollo?
Puedes usar la misma cantidad de caldo de verduras. El sabor cambiará ligeramente, pero seguirá combinando con las verduras y el parmesano.
Cocínala con la receta original
Esta receta es de gernekochen.de. En su web tienes las fotos, las notas y los consejos del autor: es el mejor sitio para cocinarla.
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