Pollo y champiñones con salsa cremosa de vino blanco

25g proteína · 20 min · 276 kcal

Pollo y champiñones con salsa cremosa de vino blanco

Pollo y champiñones dorados con brócoli, ligados con una bechamel cremosa de vino blanco. Es una receta rápida para servir con pasta, arroz o calabacín en espiral.

20 min6 raciones276 kcal

Ingredientes

  • 10 ml (2 cucharaditas)aceite de oliva
  • 590 g (1,3 lb)filetes de contramuslo de pollo sin piel, cortados en dados
  • 1 cabezabrócoli, separado en floretes
  • 200 g (7 oz)champiñones laminados
  • 4 dientesajo machacado
  • 43 g (3 cucharadas)mantequilla
  • 16 g (2 cucharadas rasas)harina
  • 415 ml (1 3/4 tazas), más un poco si hace faltaleche
  • 60 ml (1/4 taza)vino blanco
  • 1 pizcasal y pimienta, al gusto
  • Al gustoqueso parmesano para servir

Preparación

  1. 1

    Dorar el pollo

    Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio y dora el pollo. Añade el brócoli y los champiñones, y saltéalos hasta que el brócoli adquiera un color vivo. Incorpora el ajo y cocínalo unos 30 segundos, hasta que desprenda su aroma. Retira la mezcla de la sartén y resérvala.

  2. 2

    Preparar la bechamel

    Derrite la mantequilla a fuego bajo en un cazo pequeño. Retíralo del fuego y bate la harina hasta que no queden grumos. Vuelve a ponerlo al fuego y añade primero 60 ml de leche, removiendo con rapidez; incorpora otros 60 ml y mezcla de nuevo hasta obtener una salsa lisa. Agrega el resto de la leche poco a poco, en tandas de unos 120 ml, sin dejar de remover. Continúa removiendo hasta que espese, añade el vino blanco y sigue mezclando a fuego bajo. Si queda demasiado espesa, incorpora un poco más de leche, unos 30 ml cada vez, hasta lograr la consistencia deseada.

  3. 3

    Mezclar y servir

    Vierte la bechamel sobre el pollo y las verduras, y mezcla para cubrirlos. Espolvorea parmesano por encima y sirve con pasta, arroz o calabacín en espiral.

¿Qué es el pollo con champiñones en salsa cremosa?

Es un plato de pollo y verduras con una salsa blanca enriquecida con vino, inspirado en la cocina casera estadounidense. Esta versión combina contramuslo, champiñones y brócoli para que el acompañamiento de verduras se cocine junto con la proteína.

La bechamel se prepara aparte y se añade al final, lo que permite controlar su textura antes de cubrir los demás ingredientes.

Nutrición y macros por ración

La etiqueta muestra una ración tal como está escrita: 276 calorías, 25g de proteína, 12g de hidratos y 14g de grasa.

RaciónAjustekcalProteínasHidratosGrasas
LigeraMás brócoli, menos salsa193 kcal18g8g10g
Esta raciónTal cual276 kcal25g12g14g
GenerosaAcompaña con más arroz414 kcal38g18g21g

El pollo aporta buena parte de la proteína; la leche y la harina contribuyen a los hidratos, mientras que la mantequilla, el aceite y el parmesano aportan grasa. Para equilibrar el plato, sírvelo con una ración moderada de pasta o arroz y conserva una buena cantidad de brócoli y champiñones.

El pollo y las verduras

Contramuslo: cortarlo en dados ayuda a que se dore con rapidez y quede jugoso. Procura que los trozos tengan un tamaño parecido.

Brócoli y champiñones: el brócoli debe quedar de color vivo y los champiñones se doran en la misma sartén. Si la sartén está muy llena, cocina en tandas para que los ingredientes no se cuezan en su propio vapor.

Una bechamel sin grumos

Roux: mezclar la harina con la mantequilla derretida fuera del fuego facilita integrarla sin grumos. Al volver a calentar, incorpora la leche en varias tandas pequeñas y bate bien cada vez.

Leche: añádela poco a poco mientras remueves de forma continua. La salsa espesa al calentarse; si queda demasiado densa, agrega un poco más de leche, como indica la receta.

El punto de la salsa

Espesor: remueve a fuego bajo hasta que la bechamel empiece a espesarse y tenga una textura cremosa. Ten en cuenta que se adherirá al pollo y las verduras al mezclarlos.

Vino: incorpóralo una vez que la salsa haya espesado y sigue removiendo a fuego bajo. Ajusta al final la consistencia con pequeñas cantidades de leche si hace falta.

Cómo servirlo

Pasta o arroz: ambos sirven de base para recoger la salsa. También puedes acompañar el plato con calabacín en espiral, tal como propone la receta.

Parmesano: espolvoréalo justo antes de servir. Su sabor salado complementa la salsa, así que prueba antes de añadir más sal.

Organizar los 20 minutos

Preparación: corta el pollo y separa el brócoli en floretes antes de empezar; así podrás atender la sartén sin interrupciones.

Mientras se hace la salsa: la receta cocina primero el pollo y las verduras, que se reservan mientras preparas la bechamel. Tenlos listos para mezclarlos en cuanto la salsa alcance el espesor deseado.

Notas y consejos

  • Corta el pollo en dados de tamaño parecido para que se dore de forma uniforme.
  • Ten todos los ingredientes medidos antes de empezar la bechamel, ya que requiere remover continuamente.
  • Añade la leche en tandas y alisa la mezcla antes de incorporar la siguiente.
  • Remueve la salsa a fuego bajo para controlar cómo espesa.
  • Si la salsa queda demasiado espesa, añade leche de poco en poco.
  • Prueba la salsa antes de ajustar la sal, especialmente si vas a añadir parmesano.

Variaciones

  • Más ajo: añade otro diente machacado junto con el ajo indicado.
  • Con hierbas: incorpora perejil picado al servir para dar un toque fresco.
  • Con pasta: mezcla el pollo y la salsa con pasta cocida para un plato más contundente.
  • Con arroz: sirve la mezcla sobre arroz cocido para recoger la salsa.
  • Con calabacín: acompaña con calabacín en espiral en lugar de pasta o arroz.

Errores comunes

  • Sartén demasiado llena: los ingredientes se cuecen en vez de dorarse; cocina en tandas si hace falta.
  • Añadir toda la leche de golpe: puede dejar grumos; incorpórala gradualmente y remueve cada tanda.
  • Dejar de remover la salsa: puede pegarse o quedar irregular; mantén el movimiento mientras espesa.
  • Calentar demasiado la bechamel: podría espesar deprisa y volverse difícil de manejar; cocínala a fuego bajo.
  • Añadir demasiada leche de una vez al final: la salsa puede quedar líquida; ajusta la textura en pequeñas cantidades.

Cómo conservarla

Guarda las sobras en un recipiente hermético en el frigorífico y consúmelas en un plazo de 3 días. Recalienta suavemente en una sartén o en el microondas; añade un chorrito de leche si la salsa se ha espesado demasiado.

Preguntas frecuentes

¿Puedo preparar la salsa con antelación?

Puedes hacerla antes y refrigerarla en un recipiente cerrado. Al recalentarla, remueve y añade un poco de leche si está demasiado espesa.

¿Cómo sé que la bechamel está lista?

Debe haber empezado a espesar y cubrir los ingredientes con una textura cremosa. Si queda muy densa, puedes aligerarla con un poco más de leche.

¿Puedo usar pechuga de pollo?

Sí, córtala en dados de tamaño uniforme y dórala en la sartén. Evita cocinarla más de lo necesario para que no quede seca.

¿Qué puedo servir con este plato?

La receta sugiere pasta, arroz o calabacín en espiral. Elige según quieras una base más contundente o una opción centrada en las verduras.

¿Se puede congelar?

Se puede congelar, aunque la salsa blanca puede cambiar de textura al descongelarse. Recalienta poco a poco y remueve bien para intentar que quede homogénea.

Cocínala con la receta original

Esta receta es de cafedelites.com. En su web tienes las fotos, las notas y los consejos del autor: es el mejor sitio para cocinarla.

Ver la receta en cafedelites.comSe abre en una pestaña nueva