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Cómo preparar un menú de McDonald’s de menos de 500 calorías

Una comida de McDonald’s puede ajustarse a un límite de 500 calorías, pero el total exacto depende de los productos, el tamaño de las porciones y los cambios que elijas. Un plato principal sencillo, un acompañamiento más ligero y una bebida baja en calorías suelen ser el punto de partida más fácil.

Consulta primero los datos actuales

Las recetas, el tamaño de las porciones y la información calórica del menú pueden cambiar, así que comprueba los datos que muestra McDonald’s al hacer tu pedido. Los menús también pueden variar según la región, por lo que una combinación que aparezca en otro lugar podría no coincidir con lo que tienes disponible.

Considera las 500 calorías como el presupuesto total para toda la comida, incluidos los acompañamientos, las bebidas, las salsas para mojar y los extras. Añade cada producto a tu registro de alimentos antes de pedir para ver cuánto margen te queda.

Empieza con un único plato principal sencillo

Elige una sola hamburguesa, wrap u otro plato principal cuyas calorías indicadas dejen margen para todo lo demás que quieras incluir. Las opciones más sencillas suelen ser más fáciles de registrar, ya que el queso extra, las porciones más grandes y las salsas cremosas pueden aumentar rápidamente el total.

Personalizar el pedido puede ayudarte, pero registra lo que realmente pides en lugar de utilizar la opción estándar. Quitar una salsa o un ingrediente puede cambiar el total, aunque la diferencia exacta depende de la cantidad utilizada y de la información nutricional facilitada.

Elige con cuidado los acompañamientos y las bebidas

Una vez elegido el plato principal, decide si cabe un acompañamiento dentro de las calorías restantes. Un acompañamiento pequeño puede ser más fácil de incluir que una porción grande, mientras que prescindir de él deja más flexibilidad para el plato principal.

El agua y las bebidas que figuran con muy pocas calorías o ninguna permiten reservar una mayor parte del presupuesto para la comida. Si prefieres otra bebida, cuenta la ración completa como parte de la comida en lugar de considerarla por separado.

Presta atención a los añadidos que suelen pasarse por alto

Las salsas para mojar, los aliños, el queso y otros añadidos también cuentan, aunque se sirvan en un recipiente pequeño o se añadan en el mostrador. Comprueba cada uno por separado e incluye solo los extras que más te importen.

Guarda la combinación final en tu aplicación de seguimiento si crees que volverás a pedirla. Vuelve a consultar la información del menú de vez en cuando, ya que pueden actualizarse los ingredientes, las porciones y los valores publicados.

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