Por qué tu peso cambia de la mañana a la noche
Tu peso puede variar de forma notable entre que te levantas y te acuestas, aunque tus hábitos alimentarios se mantengan constantes. La cantidad exacta depende de tu cuerpo, tu rutina y lo que ocurra durante el día.
Por qué la cifra suele aumentar durante el día
Todo lo que comes y bebes pesa antes de que tu cuerpo lo procese. A medida que se acumulan las comidas, los tentempiés y los líquidos a lo largo del día, la báscula puede marcar más por la noche que a primera hora de la mañana.

Esto no significa que toda la diferencia sea grasa corporal. Gran parte es simplemente el peso temporal de los alimentos, los líquidos y los residuos que se desplazan por tu organismo.
Los líquidos pueden alterar la lectura
Tu cuerpo absorbe, almacena y elimina agua continuamente. Las comidas más saladas, una mayor ingesta de hidratos de carbono, el calor y los cambios en la actividad pueden influir en la cantidad de líquido retenida en un momento determinado.

Los hidratos de carbono almacenados como fuente de energía se retienen junto con agua, por lo que un cambio en tu ingesta habitual de hidratos de carbono puede modificar el peso que marca la báscula. Sudar, beber e ir al baño también pueden hacer que la cifra suba o baje.
Cuánta fluctuación puedes esperar
No existe una única cifra de variación entre la mañana y la noche que sea válida para todo el mundo. La magnitud del cambio depende de factores como el tamaño corporal, el horario de las comidas, la ingesta de líquidos, la digestión, la actividad y tu patrón alimentario habitual.

Algunos días pueden mostrar una variación mayor que otros sin que eso represente un progreso o un retroceso significativo. Es mejor considerar cada lectura diaria como un dato aislado y no como un veredicto sobre lo que has comido.
Haz que los pesajes sean más fáciles de comparar
Si haces un seguimiento de tu peso, procura pesarte siempre en condiciones similares. Hacerlo a la misma hora del día, en la misma báscula y con ropa parecida facilita la comparación de las lecturas.
Las lecturas de la mañana suelen ser más fáciles de estandarizar porque has consumido menos alimentos y líquidos. Céntrate en la tendencia de las lecturas a lo largo del tiempo, en lugar de comparar el peso de una mañana con el de una noche.