Revista

Qué no comer en Subway cuando registras lo que comes

Comer en Subway no exige una lista de alimentos prohibidos. Lo útil es saber qué ingredientes hacen que tu pedido sea más difícil de registrar o menos adecuado para tus objetivos.

Descarta la idea de una lista negra universal

No hay ningún producto de Subway que todo el mundo deba evitar automáticamente. La mejor opción para ti depende de tu apetito, tus objetivos diarios, tus preferencias y lo que tengas previsto comer el resto del día.

Empieza consultando por separado, cuando sea posible, la información nutricional del pan, el relleno, el queso, la salsa y los extras. Los datos del menú y el tamaño de las raciones pueden variar según el establecimiento, así que utiliza las cifras que aparezcan para el restaurante o la plataforma de pedidos que estés usando.

Vigila las combinaciones de extras más calóricos

El queso, las salsas cremosas, los aliños con aceite y los rellenos más calóricos pueden tener cabida por separado en una alimentación registrada. Sin embargo, combinar varios puede hacer que un pedido tenga una densidad energética mucho mayor sin que su tamaño parezca muy diferente.

Si el total no encaja en tus objetivos, no tienes que renunciar al pedido entero. Mantén los ingredientes que más te gusten y elimina, reduce o sustituye alguno de los extras menos importantes para ti.

Ten cuidado con los acompañamientos y las raciones grandes

Un bocadillo más grande, un acompañamiento y una bebida azucarada pueden convertir un solo elemento registrado en varias fuentes de energía distintas. Evita añadirlos automáticamente solo porque aparezcan como parte de una combinación sugerida.

Elige la ración que se ajuste a tu hambre real y al resto de tu día. Si quieres un acompañamiento o un postre, regístralo antes de pedir para ver cómo encaja la comida completa, en lugar de valorar solo el bocadillo.

No te fíes de las etiquetas que parecen saludables

Palabras como fresco, ligero o ensalada no reflejan todo el contenido nutricional. Una ensalada con una cantidad generosa de queso, un aliño calórico y varios extras puede no ajustarse al objetivo que tenías en mente, mientras que un bocadillo sencillo puede resultar más fácil de calcular.

Configura y registra el pedido completo en lugar de elegirlo por su nombre o aspecto. El producto que más te conviene evitar es el que hace que tus totales personales superen el intervalo que te habías marcado para esa comida o ese día.

Más en la revista